El sosiego, la calma, el olor a mar y sus playas paradisíacas. Sus atardeceres rojizos y esa calma que sólo puede significar una cosa: Formentera y su felicidad.
Ensalada payesa, frit de polp, sofrit pagès o calamars a la bruta.
Gastronomía tradicional basada casi en su totalidad en los productos autóctonos, vino de la tierra y mucho sabor que habla de una tierra repleta de ingredientes de primerísima calidad.
Prueba sus sabores y conocerás su tierra.
La naturaleza tiene un vínculo íntimamente ligado a la cultura de Formentera.
Y, los patrones de las distintas poblaciones de la isla, son una cita destacada para todos los visitantes y locales.
Las fiestas de Sant Jaume, en Sant Francesc, y la festividad del Carmen, patrona del mar, junto a las celebraciones en La Savina y Es Pujols.
Elegancia, calidez y un hotel que respira Mediterráneo por los cuatro costados.